La economía circular: El nuevo negocio de las grandes empresas

0
793
economia circular

La preocupación por el  cambio climático cada vez tiene más seguidores, y no les falta razón. La conciencia de las personas de que sólo tenemos un planeta y debemos cuidarlos está en auge. Esto ha provocado que muchas empresas hayan decidido subirse al carro. Para muchas, se trata de una cuestión de imagen, algo que sus clientes reclaman, más que de una opción de negocio. Recientemente hemos visto como la empresa textil Inditex ha revelado que para 2025 pretenden que sus prendas sean todas sostenibles. Cuando vemos estas iniciativas de grandes empresas uno se plantea de hasta qué punto es marketing o realmente les importa el medio ambiente. Hoy en día, decir que una empresa es altamente contaminante es granjearse una mala fama que muy pocas están dispuestas a permitirse. De este modo, la carrera por lo ecológico en el seno de muchas empresas no ha hecho más que comenzar. Otro elemento a tener en cuenta es cómo otras muchas se han subido al carro de la economía circular.

La  economía circular nace en los años 80. Aunque ahora nos parezca un concepto muy de moda, lo cierto es que tiene sus años. Con el boom de la conciencia ecológica, la gestión de residuos por parte de las empresas se ha hecho más importante que nunca. Que una empresa dañe el medio ambiente es algo que sus clientes no perdonarán, especialmente y éstos son millenials.

¿Qué es la economía circular?

Podemos definir la economía circular como “la producción de bienes y servicios al tiempo que reduce el consumo y el desperdicio de materias primas, agua y fuentes de energía”, según la Fundación para la Economía Circular.

Cualquier proceso industrial tiene un coste para el medio ambiente en la medida en la que estamos alterando su estado. Por ejemplo, la fabricación de muebles implica talar árboles, estamos dañando la naturaleza de forma directa. La economía circular aboga por tratar de realizar estos procesos con el mínimo daño posible. La clave está en los residuos. Si bien es cierto que evitar dañar el medio ambiente es imposible, debemos minimizarlo al máximo. Uno de los aspectos más importantes son los residuos. Hasta ahora era algo a lo que no prestábamos atención. Sin embargo, hoy en día es algo fundamenta, al menos en el mundo occidental. Las empresas ya no buscan generar la menor cantidad de desperdicios posibles, si no poder darle una segunda vida a éstos.

Y es que es que, aparte de ser una obligación moral, debemos ser conscientes de la gran cantidad de millones de toneladas que generamos en residuos de todo tipo. Tratar de reducirlos o reutilizarlos es clave. Pensemos en iniciativas como la holandesa  de hacer carriles bici a partir de plásticos usados. Recientemente hemos conocido que en Francia los electrodomésticos deberán llevar una pegatina que indique la dificultad que tienen de repararse.

Los españoles regalamos 11.500 millones en horas extra a las empresas

¿Se trata la economía circular de un nuevo negocio para las empresas?

A tenor de las circunstancias, podríamos pensar que sí. A las grandes empresas (y a las pequeñas también) lo que les interesa es el dinero, el medio ambiente pasa a un segundo plano. Tan sólo se preocupan por él si puede ganar más dinero o perderlo. Esa es la clave. Las empresas saben que lo ecológico vende, que el respeto a la naturaleza vende  y es un tren que no van a dejar escapar. Si nos atenemos al informe presentado por la consultora McKinsey & Company en el año 2012 titulado Hacia la Economía Circular: Racionalidad económica y de negocios para una transición acelerada ya se dejaba claro que la economía circular podría suponer un ahorro de costes para las empresas de más de 630 millones de dólares. En industrias como el de los envases de plásticos de usar y tirar, tan sólo el 2% de ellos son reutilizados, según un informe de la fundación Ellen MacArthur. Usan el término economía circular como un mero slogan de marketing que les permita lavarse la cara ante la sociedad.

Ante esta perspectiva nos podemos plantear la cuestión de si realmente la economía circular es algo que está sirviendo para ayudar al planeta o por otro se trata de una cuestión de marketing que las grandes empresas están usando para ganar más dinero. Uno puede pensar que más bien lo siguiente. Sólo el tiempo lo dirá pero los augurios no son esperanzadores. Mientras en occidente luchamos para combatir el cambio climático, nos deshacemos de nuestros residuos enviándolos a Asia en contendores cargados de plástico. ¿Es eso lo que entendemos por gestión de residuos?

A las empresas el medio ambiente sólo les importa si puede sacar dinero de él, directa o indirectamente. Lo que les importa son sus cuentas de resultados. Si sus clientes quieren que den la imagen de ecológicas y de que forman parte de lo llamado economía circular, lo harán, aunque les importe poco la salud del planeta.

¿Por qué a veces un MBA no sirve para nada?

El método kaizen: el proceso de mejora continua de Toyota

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here